Hoy me había levantado con la intención de hablaros de los caprichos que nos merecemos las chicas de vez en cuando, y cuando he llegado a los zapatos, que a pesar de todos los que tenemos siempre necesitamos alguno más (para que engañarnos), me he dado cuenta de que los Patricios necesitan un post para ellos solos.
Yo no se vosotras, pero yo tengo una huchita de lata en la que de vez en cuando voy echando lo poco, o casi nada, que me va sobrando al final de cada semana para poder tener algún día unos maravillosos pequeños con la suela de piel roja. Pero este sueño ha cambiado, no porque vaya a meterle el abrelatas y me vaya a fundir los ahorrillos en trapitos, no no, es porque he descubierto a una joven almeriense afincada en Elda que hace auténticas joyas a base de trabajo, buen gusto y unos avances tecnológicos increíbles.
Ella es Patricia Rosales, y gracias a los impresionantes diseños que tiene, el trato que otorga a las clientas y la digitalización de las hormas a medida se ha colado ya en numerosísimas alfombras rojas, en muchísimos palacetes de princesas de Emiratos Árabes, y desde hace muy poquito en mi corazón.
Patricia recibe en su atelier y realiza toiles (pruebas como las realizadas en la alta costura) en las que podréis comprobar las maravillas que tiene de pret a porter y alta costura, sí sí, habéis leído bien, tiene dos tipos de colecciones de zapatos además de otra de accesorios.
Todo esto tiene un precio lógicamente, que comienza desde los 900 Euros a los 100.000 que una fanática llegó a pagar por un par, pero claro, es que Patricia no se limita a trabajar la piel o la seda y punto, utiliza oro, zafiros, diamantes y esmeraldas, y eso amigas, hay que pagarlo.
Os dejo algunos modelos que os dejarán tan locas como a mí, disfrutad chicas:
¿Qué? ¿Seguís vivas u os habéis muerto de placer?
Yo aún sigo viva, aunque con lagrimillas en los ojos, pero me quedan fuerzas para contaros que además de todo lo anterior hay algo más que los hace aún más especiales: los Patricios llevan todos una perla incrustada en el interior del tacón, detalle que sin duda es la firma y sello de una joven que no se merece otra cosa que no sean elogios por su delicadeza, por su trabajo y sobre todo por haber llevado la calidad de los zapatos artesanos españoles a todos los rincones del planeta.
En fin, después de ésto más de una cambiará el motivo de sus ahorros y la próxima vez que vuestro chico os pregunte que qué hacéis en el suelo desparramadas no le digáis: mirando a ver si eso es una suela roja de louboutin, y sí: espera, ahora me pongo de pie que estoy buscando la perla!!
Buen fin de semana y permitiros todos los caprichos que podáis!!
MIL BESOS!!!!!







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